miércoles, 14 de junio de 2017

El riego de saltar la talanquera



Cuando los animales se salían de algún redil de los morichales podían caer en malas manos.  Esto fue lo ocurrido con la novilla sarda pintada, sorprendida amarrada  por la Policía en la casa de Antonio Noguera y a punto de ser beneficiada.  Según el aviso del inspector de policía Erasmo Inojosa (1902) publicado en la prensa local, “su dueño puede recuperarla previo pago del aviso”.

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