martes, 8 de agosto de 2017

El Orinoco reclama sus predios


El Río Padre se levantó una madrugada de agosto y visitó la casa ribereña de la culisa Julia González, lamió los flecos de la hamaca donde dormía, puso a navegar las ollas de la cocina e incluso la petaca de la ropa desteñida.  Luego satisfecho de su particular admonición regresó a la cueva de la culebra de siete cabezas. (AF)

Nazoa y la Tortuga del Orinoco


Aquiles Nazoa, invitado por su amigo el poeta José Sánchez Negrón, ofreció el 24 de julio de 1961 un recital en el Cine Mundial y dicen que esa noche fue la mejor del Quiosco de Carlito Hernández.  Al siguiente día al igual que Neruda en 1959, el poeta del Guarataro caraqueño caminó por la orilla del Orinoco y se detuvo así ante una tortuga varada en la orilla:  “Buen día, Tortuguita / periquito del agua / que al balcón de tu carapacho estás siempre asomada / con la triste expresión de una viejita  que está mascando el agua / y que tomando el sol se queda medio dormida en la ventana”. (AF)


lunes, 7 de agosto de 2017

EL SOBERBIO ORINOCO

Pablo Neruda le cantó al Orinoco antes de asomarse a él por  vez primera.  Otro tanto le ocurrió a Gallegos cuando en su novela Canaima narra la navegación por el Delta que no conocía y lo fantástico fue la novela de Julio Verne “El Soberbio Orinoco”.  Solamente había leído el escritor francés  las Memorias de su paisano Jean Chaffajon.

ORINOCO / Pablo Neruda  "Orinoco, déjame en tus márgenes / de aquella hora sin hora: déjame como entonces ir desnudo, /  entrar en tus tinieblas bautismales. / Orinoco de agua escarlata,/  déjame hundir las manos que regresan / a tu maternidad, a tu transcurso, /  río de razas, patria de raíces, / tu ancho rumor, tu lámina salvaje / viene de donde vengo, de las pobres / y altivas soledades, de un secreto / como una sangre, de una silenciosa / madre de arcilla. (AF)

sábado, 5 de agosto de 2017

LA CASA DE PIEDRAS



La Casa de piedras ubicada en la Avenida Libertador, antigua Avenida La Paragua,, era misteriosa, infundía temor desde que se corrió la voz por toda Ciudad Bolívar alertando que era prácticamente inhabitable debido a los pasos y ruidos que despertaban a sus moradores a partir de la media noche.
Sus antiguos dueños, para economizar cemento en su construcción  utilizaron la piedra granítica extraídas de las canteras del Miamo y cuenta la tradición que sus dueños debieron ausentarse y establecerse en San Antonio de los altos y la dejaron alquilada a una familia que invocaba el espíritu de los muertos a través del Espiritismo que es una doctrina francesa que data de mediados del siglo diecinueve,
Los invocadores de espíritu de los muertos para ponerlos en contacto con familiares a través de médiums, abandonaron la Casa y desde entonces sus dueños fracasaron con los inquilinos que no permanecían en ella por mucho tiempo debido, según alegaban, a que eran despertados a partir de la media noche por ventanas y puertas que se abrían y cerraban espontáneamente, pasos misteriosos y ruidos de vajillas.

Dado estos eventos paranormales, sus dueños resolvieron ponerla en venta y con ese propósito vino de Caracas  en enero de 1981, Carmen Elena, popularmente conocida como “La Reina del Arpa”, heredera directa de ese inmueble que al parecer no pudo hallarle comprador y quedó abandonado y finalmente invadido.(AF)

viernes, 4 de agosto de 2017

Abogados de Paltó y Corbata


El 28 de septiembre de 1977, el Magistrado Superior César Donmar incorporó en el Reglamento interno de los Tribunales de Ciudad Bolívar, la obli­gación de vestir adicionalmente al vestuario común y corriente de las regiones tropicales, el saco o paltó y también la corbata para evitar que los abo­gados subieran al estrado en camisa y en pantuflas.  Ellas, las mujeres, debían  entrar a los tribunales vistiendo sus panta­lones, cosa que no podían hacer desde la década del 50 cuando así lo decretó el doctor Reinaldo Sánchez Gutiérrez.  Los pantalones para evitar las minifaldas. Cuando Andrés Velásquez ascendió como Gobernador, los abogados se rebelaron, prescindieron de la corbata y el paltó lo sustituyeron por la chaqueta. (AF)
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GRASIELA LA HIJA DE MIMINA


Grasiela. La hija de la poeta Mimina Rodríguez Lezama, escribía su nombre con “S” y una vez me confesó entre juegos y chanzas, que le gustaría morir en Roma.  Premonición pues murió atravesando una de las avenidas de la Ciudad Eterna el 6 de julio de 1978 a causa de una aneurisma.   Era sicóloga y falleció a la edad de 31 años.(AF)

miércoles, 2 de agosto de 2017

Casa de San Isidro Numen de Poetas



Intelectuales bolivarenses consideraban el ambiente bucólico de la Casa de San Isidro numen de  poetas, pues allí iban a escribir sus poesías. Tales son los casos emblemáticos del colombiano J. M. Varga Vila con  “Aura o las Violetas”,  Andrés Mata, fundador del diario El Universal, escribió “Delirio Trágico” y Héctor Guillermo Villalobos un soneto incluso grabado al pie del Tamarino donde Bolívar solía amarrar su cabalgadura, un caballo amarillo regalado por Cedeño que había sido enlazado en le Mesa de Angostura: “Noble mármol, recuerda al pasajero /que incansable se acogió a la sombra / a este árbol cuyo rumor lo nombra / en azulejo y viento mañanero,,,” (AF)