viernes, 30 de junio de 2017

La Galia



El nombre “La Galia”, antigua región ligada a Francia, fue dado a  famoso botiquín de principio del siglo veinte en Ciudad Bolívar.  Pertenecía a J. A., Ginestra y fue inaugurado el 8 de enero de 1917 en el inmueble que se acababa de construir en la Esquina Dalton, entre la Calle Piar y Alameda, actual Paseo Orinoco. (AF)

jueves, 29 de junio de 2017

El Sanpedrense y El Luchador



“El Sampedrense” era un periódico de la Isla de Coche, y el 14 de Junio de 1916 el vespertino diario “El Luchador” de los Suegart le refritó esta nota:  “Este colega editado en San Pedro de Coche dice que por segunda vez reclamamos  la presencia de nuestro Cura Auxiliar Pbro. José Ciccordani, pues su larga ausencia  ha sometido a los  feligreses  al abandono de nuestra religión”.  El porqué este periódico de Ciudad Bolívar lo refrita se supone es porque entonces la jurisdicción de la Diócesis de Guayana abarcaba todo el Oriente, incluyendo, por supuesto, la Isla de Coche (AF).

miércoles, 28 de junio de 2017

EL ROYAL PRIMER BANCO BOLIVARENSE

Los primero pasos para el establecimiento de un Banco con todas las de la ley en Ciudad Bolívar los dio la Casa Mercantil inglesa “Dalton & Cia. Sucs” que ocupaba gran parte de lo que hoy es la  Calle Piar que lugareños preferían identificar como “Callejón Dalton”.  Esta Casa creó un Departamento Bancario donde se podía depositar en Cuenta Corriente y con la consigna de que era más seguro que las botijuelas enterradas.  Más tarde, 17 de abril de 1917, fue establecida una Sucursal del Banco Royal, bajo ls Gerencia de Cristiano Vicentini. donde por cierto trabajó Alejandro Otero antes que destacara como un visual de tanto relieve como Jesús Soto.  (AF)

martes, 27 de junio de 2017

El Día en que se Pararon los Relojes



El 21 de noviembre de 1914 se pararon todos los Relojes tipos de Ciudad Bolívar y por algún momento se creyó tenía que ver con la Guerra  Franco- Prusiana que había estallado en Europa, pero luego se supo que la Municipalidad había ordenado que todos los Relojes Públicos se pusieran de acuerdo para señalar la hora en que debían los empleados entrar al trabajo, pues según la prensa local “los relojes tipo de Ciudad Bolívar como el de la Catedral, el del Acueducto y el del Resguardo y no hablemos el de la Esquina  Boulissiere que anda más descordado  que un Contrabajo sin bordones, vienen marchando cada uno por su lado…” (AF)

lunes, 26 de junio de 2017

Microscopio y Rayos X en Guayana



La introducción del Microscopio en Guayana es atribuido a Pedro Löefling en 1754 cuando vino a estudiar flora y fauna de la región, pero no está documentalmente probado.  Lo que sí está registrado es la donación de un Microscopio  de 800 de diámetro que en noviembre de 1913 hizo al Hospital el doctor José D. Montenegro.  Un mes antes, en octubre, había instalado en su Gabinete Médico Quirúrgico un equipo de Rayos X (AF)

domingo, 25 de junio de 2017

El Primer Automóvil en Angostura


El primer automóvil lo introdujo en la ciudad en medio del alborozo y gran curiosidad popular, el comerciante corso Ángel Santos Palazzi, el 6 de marzo de 1913, y poco después tuvo que cederlo a Andrés Juan Pietrantoni, Presidente de la Electricidad de Ciudad Bolívar, cuando debió ir a pelear y morir en Francia en la Guerra del 14. Se trataba de un Dion Bouton, marca francesa, al que le siguieron los Ford americanos y canadienses que rápidamente se multiplicaron. (AF)

viernes, 23 de junio de 2017

Conflicto existencial de “Doble Feo”



“Doble Feo” me confesó padecer un conflicto existencial debido a que bolivarenses paisanos lo reconocían como  “Doble Feo” no obstante saber que se llamaba “Héctor Roldán”.  Héctor por un héroe de la Guerra de Troya y Roldán, héroe también0, paladín de Alejandro Magno, figura gigante de la Edad Media.  Lo consolaba Teofratro Ranaudot, médico y Padre de la Prensa, considerado el más feo de su tiempo.  Doble Feo era la lengua de pimienta brava de Angostura y por ser así estuvo entre barrotes.  Un día que fui a visitarlo a la Policía me dio tanta rabia que al siguiente día le llevé una Segueta camuflada en un libro aunque no sabía leer ni escribir.(AF)